Trabajo y enfoque

El objetivo central de los programas de formación de los centros CIFAL es desarrollar y fortalecer las capacidades humanas para enfrentar de mejor manera los desafíos del desarrollo.

Los  centros CIFAL utilizan un enfoque facilitador que tiene como objetivos:

  • Facilitar la transferencia de conocimientos, experiencias y mejores prácticas entre representantes del sector público, representantes del sector privado y líderes de la sociedad civil.
  • Mejorar las capacidades para realizar eficazmente las tareas pertinentes.
  • Fomentar la cooperación y el desarrollo de asociaciones multisectoriales.
  • Proporcionar oportunidades que conduzcan a la colaboración entre ciudades.
  • Contribuir al desarrollo de estrategias locales y nacionales.

 

Cada una de nuestras actividades de aprendizaje y de formación incluyen una variedad de recursos que combinan contenido, ejercicios prácticos, tareas, evaluaciones, trabajos en equipo, actividades interactivas y tutorías. Todas ellas están diseñadas de forma práctica e interactiva.

Dependiendo de las necesidades de los beneficiarios y de los objetivos de la capacitación, las actividades se brindan en diferentes formatos: presencial, virtual, o mediante una combinación de ambas.

 

Metodología

Los CIFAL proveen servicios de capacitación tales como:

  • Capacitación presencial (capacitación de corto a mediano plazo, seminarios, cursos).
  • Cursos por Internet.

Para el diseño y desarrollo de las actividades de capacitación, CIFAL utiliza una variedad de métodos, entre ellos:

  • Aprendizaje de conceptos (seminarios, etc)
  • Exposición al mundo real (visitas de campo)
  • Intercambio de experiencias (grupos de discusión, paneles de expertos, etc)

Para el trabajo de su desarrollo local, los CIFALs utilizan la metodología de manejo del conocimiento llamada “CityShare”. Dicha metodología consiste en varios procesos de auto-evaluación, purificación y transmisión de experiencias y buenas prácticas para el logro de la mejora de la actuación de una organización. Asimismo, cuentan con una variedad de herramientas que proveen un lenguaje común para la evaluación, el intercambio y la adaptación de las experiencias compartidas por las ciudades partícipes, como así también un mapa de ruta para la acción y el progreso. El proceso apunta a la optimización de un aprendizaje común entre los oficiales locales.

Los participantes comparten conocimiento, experiencias, buenas prácticas y las lecciones aprendidas, con el objetivo de construir un plan de acción estratégica integrando convenciones internacionales a programas de desarrollo local.